Dentro de nuestra vivienda son muchos los electrodomésticos, aparatos y dispositivos que requieren una atención especial. Aunque algunos sean más visibles que otros, como la televisión o la nevera, todos son imprescindibles para que tu casa funcione adecuadamente.

Una de las piezas más relevantes en ese engranaje es la caldera de gas. Un correcto mantenimiento de esta no solo podría evitarnos graves incidentes, como fugas, incendios o explosiones, sino que estaremos contribuyendo a alargar la vida útil de este aparato.

Por este motivo, queremos explicarte cada cuánto debemos realizar la revisión de la caldera de gas, cómo podemos realizarlo y por qué es tan relevante.

Tener una caldera de gas en casa nos permitirá contar con calefacción y agua caliente. La mayoría de las viviendas ya disponen de ella por sus múltiples ventajas. Frente al calentador eléctrico, opción más óptima para segundas residencias, la caldera de gas, natural o de butano, ofrece agua caliente de forma ilimitada y, en el medio plazo, se traduce en una reducción de la factura si hacemos un consumo responsable y sostenible.

Incluso actualmente, cuando el mercado del gas se encuentra en un momento de incertidumbre provocado, entre otras razones, por el conflicto entre Rusia y Ucrania, optar por la caldera de gas resulta más económico.

Las máquinas actuales emplean, en su mayoría gas natural, dejando ya de lado las antiguas bombonas de butano. El gas natural no solo es más seguro, sino que además su mantenimiento es mucho más sencillo, valdrá con realizar revisiones periódicas. Además, el proceso de instalación es muy sencillo de realizar y, una vez instalado, solo debemos garantizar el correcto mantenimiento.

Por eso, además de realizar un consumo de gas responsable y eficiente, es importante contar con una caldera de buen rendimiento.

Llegados a este punto es el momento de resolver la pregunta que muchos os estáis haciendo:

¿Cada cuánto debo revisar la caldera?

En primer lugar, es importante destacar que estas revisiones son obligatorias para todas las calderas de gas que se encuentren en una vivienda. Tal y como se recoge en el Real Decreto 1027/2007 del 20 de julio, que regula el Reglamento de Instalaciones Térmicas de los Edificios, esta revisión de tu caldera se realizará por parte de un profesional cualificado cada 2 años.

Junto a este control bianual, es obligatorio revisar toda la instalación cada 5 años, a excepción del País Vasco, donde se realiza cada 4 años.

La revisión y mantenimiento de la caldera de gas debe realizarse por un profesional cualificado y, en ningún caso, podrás realizarlo tú mismo ya que, cualquier incidente con la manipulación de estos aparatos puede ser realmente peligroso, incluso cuando el mantenimiento se limita a una revisión de que todas las funcionalidades rinden de forma adecuada.